domingo, 30 de abril de 2017

PORTADA

 Queridos lectores: Acaba de salir el número 50 de 30 días, mi periódico, tu periódico, el periódico de cuantos quieran leerlo.

    Te recuerdo que puedes ser uno de mis corresponsales. Para esto basta con que envíes tus crónicas a: mjsanchezoliva@gmail.com, poniendo en el asunto “30 días” y en el mensaje el lugar de procedencia.

    NOTA IMPORTANTE

    Algunos lectores de este periódico, sobre todo los que trabajan con revisores de pantalla, se quejan de que no pueden poner comentarios. Esto puede deberse a varias cosas: problemas con Internet, cambios en la página de Blonger, falta de accesibilidad en algunas opciones… De todos modos, si quieres que tus comentarios aparezcan en cualquiera de las secciones, puedes enviarlos al correo electrónico del blog y aparecerán. Es el siguiente:

    mjsanchezoliva@gmail.com

    También la puedes localizar visitando el enlace Página de Perfil.  

    CONTENIDO

    LA VITRINA: Hoy recordamos a Miguel Hernández y comentamos dos novelas fantásticas: “Palmeras en la nieve” y “La hija de la criada”.  
    MESA CAMILLA: ETA ha entregado las armas, pero no es el final de todo. 
    CAJÓN DE SASTRE: Discurso de García Lorca que 86 años después sigue vigente.
    EL ÁLBUM DE LA Lengua: Expresión que seguimos utilizando.
    LA BUTACA: Está claro que eso de “piensa mal y acertarás” es, en la mayoría de los casos, un dicho.
    CARTA a… Adrián Hinojosa, el niño que quería ser torero.
    COSAS DE GARIPIL: Recuerdo a Iván, un niño que ya será un hombre.

    Si has visitado cualquiera de las secciones, mil gracias; si las has visitado todas, un millón.

    Volveremos a encontrarnos en el próximo número.

    María Jesús. 

    Seguidores de Honor:
    Mónica Nuevo Vialás. Nacionalidad: española. 23-IV-2012.
    Arturo Arias Terceiro. Nacionalidad: argentina. 12-VI-2012.
    María del Mar Nuevo Vialás. Nacionalidad: española. 29-VI-2013.
    Concepción Martín Martín (Conchi). Nacionalidad: española. 19-IV-2015.

LA VITRINA

POESÍA

     Miguel Hernández, uno de mis poetas favoritos. Nació en 1910 y murió en 1942. Por la década de los 80 del pasado siglo, en la ciudad de Alicante, conocí a Manuel, un hombre que compartió con él sus últimos días en la cárcel, fue testigo de sus últimos versos, los que escribía en papel higiénico. Al terminar de leer cualquiera de sus poemas, siempre surge la misma pregunta: ¿Cuántos valiosísimos poemas nos mató aquella maldita guerra? Gracias por dejarnos algunos tan hermosos como este:

        LAS ABARCAS DESIERTAS

     Por el cinco de enero,
 cada enero ponía
 mi calzado cabrero
 a la ventana fría.

 Y encontraban los días,
 que derriban las puertas,
 mis abarcas vacías,
 mis abarcas desiertas.

 Nunca tuve zapatos,
 ni trajes, ni palabras:
 siempre tuve regatos,
 siempre penas y cabras.

 Me vistió la pobreza,
 me lamió el cuerpo el río,
 y del pie a la cabeza
 pasto fui del rocío.

 Por el cinco de enero,
 para el seis, yo quería
 que fuera el mundo entero
 una juguetería.

 Y al andar la alborada
 removiendo las huertas,
 mis abarcas sin nada,
 mis abarcas desiertas.

 Ningún rey coronado
 tuvo pie, tuvo gana
 para ver el calzado
 de mi pobre ventana.

 Toda la gente de trono,
 toda gente de botas
 se rió con encono
 de mis abarcas rotas.

 Rabié de llanto, hasta
 cubrir de sal mi piel,
 por un mundo de pasta
 y un mundo de miel.

 Por el cinco de enero,
 de la majada mía
 mi calzado cabrero
 a la escarcha salía.

 Y hacia el seis, mis miradas
 hallaban en sus puertas
 mis abarcas heladas,
 mis abarcas desiertas.

        NOVELAS.
 
    Título: Palmeras en la nieve.
    Autora: Luz Gabás.
    Reseña:
    Es 1953 y Kilian abandona la nieve de la montaña oscense para iniciar, junto a su hermano Jacobo, el viaje hacia una tierra desconocida, lejana y exótica, la isla de Fernando Poo. En las entrañas de esa isla exuberante y seductora, le espera su padre, un veterano de la finca Sampaka, el lugar donde se cultiva y tuesta uno de los mejores cacaos del mundo. En esa tierra eternamente verde, cálida y voluptuosa, los jóvenes hermanos descubren la ligereza de la vida social de la colonia en comparación con una España encorsetada y gris; comparten el duro trabajo necesario para conseguir el cacao perfecto de la finca Sampaka; aprenden las diferencias y similitudes culturales entre coloniales y nativos; y conocen el significado de la amistad, la pasión, el amor y el odio. Pero uno de ellos cruzará una línea prohibida e invisible y se enamorará perdidamente de una mujer. Su amor por ella, enmarcado en unas complejas circunstancias históricas, y el especial vínculo que se crea entre el colono y los nativos de la isla, transformará la relación de los hermanos, cambiará el curso de sus vidas y será el origen de un secreto cuyas consecuencias alcanzarán al presente. En el año 2003, Clarence, hija y sobrina de ese par de hermanos, llevada por la curiosidad de quien desea conocer sus orígenes, se zambulle en el ruinoso pasado que habitaron Kilian y Jacobo y descubre los hilos polvorientos de ese secreto que finalmente será desentrañado. Una excelente novela que recupera nuestras raíces coloniales y una extraordinaria y conmovedora historia de amor prohibido con resonancias a Memorias de África.
    Título: La hija de la criada.
    Autora: Mutch, Barbara.
    Reseña: Corre el año 1919. Cathleen se traslada a Sudáfrica, al duro y desértico Karoo, para casarse con su prometido al que no ha visto en cinco años. Pero el matrimonio no va a resultar como había soñado. Aislada en un entorno inhóspito, encuentra consuelo en escribir su diario y en criar a sus dos hijos. También a Ada, la hija de su criada, a la que enseña a leer y a tocar el piano. Aunque la protagonista es ella, es Ada la que hace la obra interesante, sobre todo cuando nos muestra los problemas de las personas mulatas, las que eran rechazadas por los blancos y por los negros.

MESA CAMILLA

Monedas de cambio
    ETA ha entregado las armas. Esto es una buena noticia, nadie lo duda. Según el Gobierno, la banda terrorista, ha optado por desarmarse sin poner condiciones, sin recibir nada a cambio, derrotada, única y exclusivamente, por la ley y el trabajo de las  fuerzas de seguridad del Estado. ¿Será verdad? ¿No habrá puesto a buen recaudo algún arsenal de pistolas por si las moscas? ¿No acabarán algunos viviendo de la política vasca?¿Seguirán entre rejas los que no hayan cumplido sus condenas?... Esto nos lo dirá el tiempo; lo que se diga desde el Gobierno, no suele ser muy fiable. Lo que sí es evidente es el espectáculo que se montaron el sábado día 8 en la ciudad de Baiona (Francia) para celebrarlo. ¿De dónde sacan valor unos y otros para celebrar como un triunfo algo que deja tras de sí un sinfín de heridos, de familias destrozadas, de infancias vividas entre miedo y de casi mil muertos? El fin de cualquier conflicto armado, aunque siempre sea bien recibido, nunca puede llamarse triunfo, el triunfo es evitar que tengan principio, sobre todo porque gobiernos y terroristas son conscientes de que las víctimas de sus batallas serán siempre los ciudadanos, los inocentes que, digan lo que digan, ni les duelen a unos, ni les duelen a otros. Por esto, ante lo que debió evitarse y ya es imposible evitarlo, lo único que procede en este momento es ponerse de rodillas ante la tumba de cada uno de los muertos y pedirles perdón, perdón porque ninguno murió por defenderla democracia como dicen ellos, todos murieron porque tuvieron la mala suerte de ser la moneda de cambio entre el Estado y la banda terrorista. A los ciudadanos normales ya no nos sirven esas soflamas encendidas de patriotismo. Ninguno nacemos con vocación de héroes. Solo queremos trabajar por nuestros derechos, que son los derechos de todos, no morir por defender los de unos cuantos. Si hay algo injusto es que los ciudadanos paguemos para proteger a nuestros gobernantes y, después, ante cualquier conflicto armado, seamos la moneda de cambio.
    Volviendo al que nos ocupa, puede, aunque no lo creo, que sus homenajes de recuerdo de vez en cuando, recompensen, en parte, a los que han logrado sobrevivir, pero si los muertos pudieran hablar dirían alto, firme y claro, que a ellos no. Por esto, en nombre de los distintos gobiernos y en nombre de los terroristas, mientras celebran el fin con el mismo entusiasmo que celebraron el principio, quiero pedirles perdón por algo que ni siquiera podemos garantizarles que su muerte ha servido para que no se repita, porque eso solo será posible cuando los ciudadanos dejemos de ser sus monedas de cambio, y no parece que ni gobiernos ni terroristas estén dispuestos a arriesgar sus vidas por nosotros.

CAJÓN DE SASTRE

 Discurso de Federico García Lorca al inaugurar la biblioteca de su pueblo. Fuente Vaqueros (Granada). Septiembre de 1931.
 
      Medio pan y un libro.

   "Cuando alguien va al teatro, a un concierto o a una fiesta de cualquier 
índole que sea, si la fiesta es de su agrado, recuerda inmediatamente y 
lamenta que las personas que él quiere no se encuentren allí. «Lo que le gustaría 
esto a mi hermana, a mi padre», piensa, y no goza ya del espectáculo sino 
a través de una leve melancolía. Ésta es la melancolía que yo siento, no por la 
gente de mi casa, que sería pequeño y ruin, sino por todas las criaturas 
que por falta de medios y por desgracia suya no gozan del supremo bien de la 
belleza que es vida y es bondad y es serenidad y es pasión.
    "Por eso no tengo nunca un libro, porque regalo cuantos compro, que son 
infinitos, y por eso estoy aquí honrado y contento de inaugurar esta 
biblioteca del pueblo, la primera seguramente en toda la provincia de Granada.
    "No sólo de pan vive el hombre. Yo, si tuviera hambre y estuviera 
desvalido en la calle no pediría un pan; sino que pediría medio pan y un 
libro. Y yo ataco desde aquí  violentamente a los que solamente hablan de reivindicaciones económicas sin nombrar jamás las reivindicaciones culturales que es lo que los pueblos piden a gritos. Bien está que todos los hombres coman, pero que 
todos los hombres sepan. Que gocen todos los frutos del espíritu humano 
porque lo contrario es convertirlos en máquinas al servicio de Estado, es 
convertirlos en esclavos de una terrible organización social.
    "Yo tengo mucha más lástima de un hombre que quiere saber y no puede, que 
de un hambriento. Porque un hambriento puede calmar su hambre fácilmente 
con un pedazo de pan o con unas frutas, pero un hombre que tiene ansia de saber y 
no tiene medios, sufre una terrible agonía porque son libros, libros, 
muchos libros los que necesita y ¿dónde están esos libros?
    "¡Libros! ¡Libros! Hace aquí una palabra mágica que equivale a decir: 
«amor, amor», y que debían los pueblos pedir como piden pan o como anhelan 
la lluvia para sus sementeras. Cuando el insigne escritor ruso Fedor Dostoyevsky, 
padre de la revolución rusa mucho más que Lenin, estaba prisionero en la 
Siberia, alejado del mundo, entre cuatro paredes y cercado por desoladas llanuras 
de nieve infinita; y pedía socorro en carta a su lejana familia, sólo 
decía: «¡Enviadme libros, libros, muchos libros para que mi alma no muera!». Tenía frío y no pedía fuego, tenía terrible sed y no pedía agua: pedía libros, es decir, 
horizontes, es decir, escaleras para subir la cumbre del espíritu y del corazón. 
Porque la agonía física, biológica, natural, de un cuerpo por hambre, sed 
o frío, dura poco, muy poco, pero la agonía del alma insatisfecha dura toda la 
vida.
   "Ya ha dicho el gran Menéndez Pidal, uno de los sabios más verdaderos de 
Europa, que el lema de la República debe ser: «Cultura». Cultura porque 
sólo a través de ella se pueden resolver los problemas en que hoy se debate el 
pueblo lleno de fe, pero falto de luz".
 
    (A PUNTO DE CUMPLIRSE 86 AÑOS DE AQUEL DISCURSO, CUALQUIER SEMEJANZA CON LA ACTUALIDAD, NO ES PURA COINCIDENCIA)

EL ÁLBUM DE LA LENGUA

«Irse por los cerros de Úbeda». 

     CUANDO alguien está explicando algo y, sin venir a cuento, se desvía del tema y acaba contando otra cosa, se dice que se ha ido por los cerros de Úbeda.
     Esta famosa frase toma su origen en el año 1231, en el que el Rey Fernando III de Castilla se dispuso a recuperar la población de Úbeda (Jaén) en manos de los musulmanes. Preparó un buen ejército que le ayudase a combatir y derrotar al enemigo moro, pero un grupo de hombres, bajo el mando de un hidalgo capitán, no se presentó en el lugar acordado. Tras el asedio y reconquista de Úbeda por parte de Fernando III, apareció el militar con sus soldados y se disculpó de su tardanza debido a que se había perdido por los cerros de Úbeda.

LA BUTACA

Piensa bien y acertarás

    No importa el nombre del protagonista, que desconozco, ni siquiera el nombre de su barrio, lo que importa es lo que hizo hace unos días.
    Se acercan las vacaciones y aquella tarde, un matrimonio vecino, se acercó a una agencia de viajes, a contratar un hotel para disfrutar de unos días de playa. Al bajar del coche la esposa nota que algo cae sobre sus pies, pero pendiente de otras cosas, se olvida de comprobar que ha podido ser. Al ir a pagar, sorpresa: en su bolso no está el monedero; era lo que se le había caído, con dinero, carné y tarjeta de crédito. La sorpresa se convierte en disgusto. No está junto al coche. Lo dan por perdido. ¿Quién va a devolver un monedero con dinero? Y empiezan los consabidos trastornos: anular la tarjeta de crédito, denunciar en comisaría para renovar documentación, etc.
    Al día siguiente llamé a su puerta y me abrió ella.
    —¿Qué has perdido?
    —El monedero.
    —Pues vete a buscarlo, a tal calle y a tal número.
    En efecto, un ciudadano tan responsable que hasta costó que aceptara una propina para tomarse un café por entender que era su obligación, lo recogió. Buscó por Internet teléfonos del lugar de residencia de su dueña, a varios kilómetros, según el carné. Tuvo que llamar a varios teléfonos hasta que dio conmigo. Cuando le dije que sí, que la conocía, me dio el recado y la dirección para que fuera a recogerlo. Y el monedero ha llegado a sus manos con dinero y todo 
    Está claro que eso de “piensa mal y acertarás” no siempre es verdad.

    Desde Zamora informó para 30 días Alicia.

CARTA A...

Querido Adrián: Con los primeros días de primavera, cuando empieza el desfile de fiestas locales, cuando se anuncian las primeras corridas de la temporada, nos llegó la triste noticia: después de tanta lucha la muerte ganó la batalla a la vida y te fuiste.
     Aunque todavía no eras torero, ya eras famoso, te catapultaron a la fama los cantamañanas que desearon tu muerte a través de las redes sociales por decir que de mayor querías ser torero. Están contentos. Celebran tu partida. No se arrepienten de lo dicho. 
    Me gustaría pedirles que con la misma pasión que defienden a los toros de los sueños de un niño, defendieran a los niños de las realidades de los hombres, pero sería perder tiempo: estos individuos no quieren salvar vidas, quieren matar sueños, y para mayor vergüenza pueden hacerlo gratis, porque estos mensajes no cuestan. Pero esto es otra historia. De momento todo el tiempo es poco para sumarme a la gran lista de españoles que han utilizado las mismas redes para lamentar tu ausencia. Solo nos queda el consuelo de soñar que uno de los grandes maestros del toreo que te han recibido entre aplausos te de la alternativa y vestido de luces puedas torear en el ruedo del cielo esos toros de colores que no pudiste torear en la tierra. Cuenta con nuestro aplauso cuando las estrellas te saquen a hombros para premiar tu faena. Sueña en paz, querido Adrián, y ahora que estás entre ángeles torea sin miedo para tus padres, para tus amigos, para toda la familia taurina y brinda cada toro para que los hombres acabemos con las realidades que impiden soñar a los niños.
    Siempre te recordaremos con respeto y con cariño.

COSAS DE GARIPIL

¡Hola!: Entramos en el mes de mayo, el mes en el que muchos niños españoles hacen su primera comunión. Los niños estarán muy guapos; las niñas, guapísimas. Los padres harán lo imposible para que sea el día más hermoso de la vida de sus hijos, pero ante las velas que nos alumbran, ¿podrán conseguirlo todos? Me lo pregunto porque en mayo de 2001 mi autora le dedicaba sus líneas de la radio a un niño de Ávila, y han cambiado tan poco las cosas en este país que, si tuviera que escribirlas hoy, volvería a escribir lo mismo. Te las recuerdo con el deseo de que ninguno de los niños que están en vísperas de su primera comunión tengan que hacer lo que hizo Iván.
   
     Mi querido Iván: Tú a mí no me conoces, pero yo a ti sí. Fue el domingo, por casualidad, en la iglesia donde hacías la Primera Comunión con otros niños y niñas.
    Todo parecía normal, niños muy guapos, padres orgullosos, invitados sonrientes, pero nada más comulgar el sacerdote os invitó a pedirle algo a Dios y tus compañeros, papel en mano, desfilaron para pedirle saber ser siempre buenos cristianos, coherentes con sus compromisos, tolerantes con los demás, solidarios, defensores de la justicia, de la verdad... ¡Qué sé yo! Esas cosas que empezamos a exigiros los mayores cuando dejamos de practicarlas. Y de pronto surgiste tú, tranquilo, sin miedo, te olvidaste de cuanto te habían escrito y dijiste sencillamente: “Yo le pido trabajo para mi padre”. Y el silencio se impuso a las palabras.
    No sé si aquello fue un ruego, una orden o una súplica, pero sí sé que nunca una oración me había dolido tanto, porque cuando alguien recurre a Dios es porque los hombres le han defraudado, y nueve años me parecen muy pocos para sentirse tan hombre entre tantos derechos. Y pensé en los sindicatos, presumiendo de defender a los trabajadores, y pensé en los grandes empresarios, obteniendo ventajas para crear empleo, y pensé en tantos y tantos políticos cobrando un sueldo importante para arreglarnos la vida, y pensé en tantas familias afectadas por este problema, en tantas cosas a medias de hacer, sin resolver, y no entiendo que en una iglesia de Ávila un niño tenga que pedirle a Dios trabajo para su padre y nadie se pregunte qué hay de cierto entre tantos derechos, entre tanto progreso.

    Relación de libros publicados por mi autora: María Jesús Sánchez Oliva. Pero antes quiero recordarte que por ser el primero de sus libros me ha distinguido con este espacio en su blog del que me siento tan orgulloso como responsable.
    Garipil-1995.
    Reseña: Garipil es un semáforo. Nace con una idea en la cabeza: decir a la sociedad que las máquinas como él nacen para estar al servicio del hombre, para ayudarle en todas las tareas que tiene que realizar, para hacerle la vida más cómoda, pero en ningún caso para suplirlo. Su mensaje es tan aconsejable para niños como para mayores.
    Letanías-1999.
    Reseña: Letanías es una colección de historias breves pero completas. El libro ideal para los que quieren leer pero les falta paciencia para enfrentarse a libros con muchas páginas. Algunos de los relatos han sido premiados en distintos certámenes literarios.
    El rosario de los cuentos-2003.
    Reseña: En los primeros años de la posguerra española, en un pueblo de Castilla, un cura de la época es incapaz de encauzar a sus feligreses por el camino recto a través del Santo Rosario, como era costumbre. Ante su fracaso decide transformar cada misterio en un cuento. El resultado son quince cuentos para niños de distintas edades. Cada cuento está ilustrado con una viñeta alusiva a la época. Este libro obtuvo el tercer premio en el Concurso de Cuentos Tiflos en su edición de 1996.
    Cartas de la Radio-2007.
    Reseña: Cartas de la Radio es una colección de cartas o artículos de opinión escritas y leídas en un programa de radio por María Jesús Sánchez Oliva durante cuatro años. Las cartas van dirigidas a políticos, ciudadanos de a pie, víctimas del terrorismo, instituciones, asociaciones, etc, y no pocas nos llevan a acontecimientos que siguen vivos en nuestra memoria.
    Cuentos de la Cigüeña (Soles y Lunas)-2014.
    Reseña: Son doce cuentos escritos en verso con los que las mamás –y los papás- disfrutarán leyéndoselos a sus hijos y los niños aprenderán a amar la poesía a la vez que los cuentos.

    Para más información sobre los libros, hacer un comentario o simplemente saludarme, solo tienes que contactar conmigo a través de mi dirección de correo electrónico:

garipil94@oliva04.e.telefonica.net 

    Estaré encantado de responderte.

    Gracias por tu visita y hasta el próximo número.